Este recoleto Primero de Mayo

Foto de Toa Heftiba en Unsplash

Por Bizco Pardal

Primer tranco

Es el primer Primero de Mayo que pasaremos en confinamiento. Millones  de
trabajadores que habían salido a la calle en esa fecha durante muchos años
estarán recogidos en sus domicilios. Ninguna pancarta en las grandes avenidas de Barcelona y Madrid, Milán y París, Estambul y El Cairo,
Izavieja y Liverpool. ¿Se cantará desde los balcones La Internacional y La
Varsoviana? Seguro que alguien iniciará el cántico en alguna ventana de
algún país del mundo. Aunque no es seguro porque los trabajadores ya no
cantan; la izquierda ya no usa sus propias canciones. Es chocante, todos
los equipos de fútbol de cierto tronío tienen su himno que la hinchada entona como señal de pertenencia. Sin embargo, en el mundo de los
trabajadores ya no se estila eso de cantar, parece como si se delegase en
el *compact disc*.  No me gusta.

Me pregunto si no sería de interés que en los archivos sindicales hubiera una sección con los himnos y canciones obreras de antaño. Es un inmenso patrimonio cultural y artístico que corre el peligro de desaparecer. Si se escarba por youtube se tendrá una idea aproximada de ese tesoro.


Segundo tranco

He vivido muchos Primero de Mayo. Por cierto, no soporto –casi me da un
ataque de alferecía–  cuando oigo y, peor todavía, leo 1 de Mayo. El
Primero de Mayo es el Día Internacional de los Trabajadores. El 1 de Mayo
es un día del almanaque. Incluso aparece ese «1 de Mayo» en pasquines sindicales y de la izquierda. Fatal.

Mi primer Primero de Mayo –quiero
decir, el que entendí aproximadamente su significado–  fue a mis diez
años cerca del castillo de Moclín, en los Montes Orientales, a
unos 35 kilómetros de Izavieja. Plena clandestinidad, burlando a la guardia
civil caminera. Seguíamos las orientaciones del comité provincial. Discreción y formalidad. La Internacional por lo bajini, por si las moscas.

Miro para atrás. En la clandestinidad, pero no estábamos confinados. Éramos
pocos pero estábamos juntos sin los dos metros de separación social.  Para
despistar, por si lo oían los mechinales, cantábamos a coro *Los
campanilleros*. Seguro que la Niña de la Puebla nos hubiera puesto un
notable alto.

Por la noche siempre hubo alguien que enviaba una nota a la emisora, que
nosotros llamábamos la REI para disimular. Vale decir, la Pirenaica. Yo me
imaginaba que estaba en Andorra que tenía una emisora muy potente que
ponía todas las noches discos dedicados.

Con todo, lo que más me gustaba de aquellos Primeros de Mayo era lo que se
llamaba Informe de clase de la situación actual y perspectivas de lucha.
Aunque vale la pena decir que esa nomenclatura fue cambiando y pasó a ser
Informe de la situación actual y perspectivas de lucha, para posteriormente ser Informe de la situación actual y perspectivas. Con el paso del tiempo se aligeraba la cosa hasta quedar el Informe completamente viudo. tal vez, como inferencia de la ley de la economía del lenguaje o, como dijo sarcásticamente mi primo Pepico Consecuencias, por
mor de la política de alianzas.

Ya lo he dicho, en todos los sitios éramos pocos. Pero juntos conseguimos salir de aquellas catacumbas. Y de aquellos Primeros de Mayo se pasó con no
pocas fatigas  a los Primeros de Mayo en las grandes avenidas. En algunos
sitios hasta con banda de música.


Tercer tranco

Las grandes avenidas estarán vacías. Por primera vez en la historia de los
Primero de Mayo. Me dicen que hay una internacional sindical que se llama
la Confederación Europea de Sindicatos. Qué bien, aquí en Moclín no sabemos
nada de ella. Ni siquiera qué dice para  este Primero de Mayo, el del confinamiento. Pero, ahora que se estila darle a la matraca de ´qué nos
encontraremos´ cuando pase este bochinche, me digo para mis adentros: ¿No sería conveniente que se aprovechara el confinamiento para darle vueltas a
la cabeza de cómo transformar el sindicalismo, que sigue siendo un sujeto
nacional (y en algunos sitios con ciertos contagios nacionalistas) en un actor global o, por lo
menos, tendencialmente global? Con su programa, sus instrumentos y sus
lenguajes tendencialmente globales. En caso contrario, se irá de confinamiento en confinamiento hasta una improbable victoria final.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s