¿Qué hay de nuevo viejo?

 Por Ignacio de Mágina

30 de marzo. Hace unos meses, unos amigos celebramos el cumpleaños de Luisina, una estimada amiga de origen asturiano que cumplía 93 años. Luisina es una persona mayor que vive sola desde que murió su compañero, hace ya cerca de 20 años, en el barrio barcelonés de Nou Barris. Es una “niña de la guerra” -“algo que nunca se deja de ser”, nos dice- de aquel grupo de niños que fueron enviados a la URSS a finales de 1936, durante la última Guerra de España. Se hospedó en una casa cuna a las afueras de Moscú, sin contacto con el mundo exterior. Vivió la invasión nazi, la batalla de Stalingrado -donde sobrevivió a la malaria-, después estudió en la universidad soviética de la época, en el Instituto Superior de Psicología que dirigiera Pavlov, y conoció a su compañero Vicenç. Tras la muerte de Stalin, en marzo de 1953, fueron testigos del proceso de desestalinización como una esperanza de recuperar el sueño emancipatorio de un socialismo auto-reformado. Los dos se trasladaron a Cuba cuando se produjo la crisis de los misiles en 1962, formando parte del grupo de asesores hispano-soviéticos que apoyaron de manera entusiástica la revolución castrista. Después de diez años, la pareja volvió a la URSS y, tras un proceso kafkiano que sería motivo de otra carta, logró recalar finalmente en Barcelona el año 1972. Continuaron su militancia comunista en el PSUC durante la etapa final de la dictadura y participaron en la lucha por la conquista de la democracia española. Mientras, trabajaron en aquel proyecto pedagógico renovador y modélico en términos educativos que fue Rosa Sensat. Aquella fue una pareja sin hijos, por lo que tras su jubilación disfrutaron de viajes por diferentes países del mundo, cultivando sus inquietudes. Luisina la lectura y la enseñanza del idioma ruso a la que también llevaba años dedicándose, Carrión la fotografía, a la que se dedicó como aficionado. Este es un itinerario vital realmente interesante y, sin duda, singular en muchos sentidos.

Conocemos a Luisina desde hace veinte años. Es una mujer de figura pequeña, vital, mantiene un fuerte acento asturiano, con incrustaciones lingüísticas rusas mezcladas de expresiones y giros cubanos (dale, dale…), optimista y risueña, contagia vitalidad y está atenta a todo cuanto sucede en la política y la sociedad en la que vive. Dedica horas del día a la lectura, a la de nuevos libros que caen en sus manos o bien a la relectura de los viejos volúmenes de su biblioteca. No he resistido la tentación de hablaros de Luisina, a pesar de que su trayectoria vital sea realmente peculiar, porque forma parte de una estirpe de titanes, de esas generaciones que hoy padecen particularmente el azote del virus COVID-19, víctimas de la especie de “gerontocidio” imprevisto que están padeciendo las sociedades europeas envejecidas como la nuestra.

Os hablo de todo esto porque, leídas algunas declaraciones políticas de estos días atrás, me parece que algunos representantes políticos de la Europa rica del norte, diletantes y cacareadores, son perfectamente retratados por Carlo Maria Cipolla en su libro “Allegro ma non troppo. La leyes fundamentales de la estupidez humana” (1988). El desaparecido historiador italiano en tono irónico y corrosivo, con un humor irreverente hacia determinados pedanterías de la Academia, formulaba una primera Ley Fundamental de su teoría de la siguiente manera: “Siempre e inevitablemente todos subestiman el número de individuos estúpidos en circulación”. A primera vista esta afirmación puede “parecer trivial, o más bien obvia, o poco generosa, o quizás las tres cosas a la vez”, nos dice su autor, pero en estos días vemos que entre los vecinos del norte abundan individuos modélicos que encajan en la teoría de Cipolla.

Cuando nos disponemos a marchamos de su fiesta de cumpleaños y antes de despedirnos, Luisina nos comenta:

–        Mirad este papel que he recibido de la Administración, me comunica que formo parte de ¡La “4ª edad”!

Luisina se echa a reír y nos dice que no tenía ni idea de que existiera ese grupo social. Nosotros es la primera noticia que tenemos. ¿A cuánto está en el mercado el kilo de “4ª edad”?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s